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miércoles, 19 de noviembre de 2008

Cinco canciones (VIII)

El concierto del pasado sábado de Quique González y la Aristocracia del Barrio me ha hecho recordar en apenas dos horas todas las cosas que me gustan y que me hacen imprescindible la música.

Las canciones bien hechas, el mimo en las estrofas, las asonancias brillantes, o los versos libres caídos como un mazo en el ánimo, no se riñen con las guitarras crujientes y afiladas, o con los riffs toscos y al tiempo elegantes; con la intensidad y el sentimiento de un concierto que no se puede calificar con otra palabra que no sea rock, y con el rock, ya sabéis, ocurre como con la poesía: es justamente aquello que te queda cuando terminas de intentar definir lo que es. La electricidad y la emoción perfectamente amalgamadas fueron las constantes de este concierto que aún llevo resonando en los huesos. Acojonante. Sin más calificativos. No se puede imaginar cuánto lo odio por escribir algunas de las canciones que siempre querría haber escrito.

Quique González ha llevado su carrera con brazo artesano; desde aquel Personal (1998) que salió a la luz en parte gracias a la cabezonería incesante de Enrique Urquijo ante las discográficas, hasta el día de ayer. Y ha sabido alejarse lo suficiente de la etiqueta de cantautor y sus connotaciones más incómodas -como en su día y, salvando las distancias, le tocó a Springsteen deshacerse de la de el nuevo Dylan- sin echar mano de otra cosa que no sean sus propios discos, su trabajo, y a través de la coherencia, cualidad bastante inestable en el panorama musical. Así el repaso a la discografía nos muestra una obra sólida a prueba de vaivenes extramusicales. Más afianzado desde el perfecto La noche americana (2005) y el posterior Avería y redención (2007) en un sonido más coagulado en su formación de banda, Creo que nadie podría discutir que Kamikazes Enamorados (2003), desde su sobriedad magistral y su ausencia casi total de bajos y baterías es un disco de rock, y que cada una de sus pistas leves e intimísimas para nada desmerecen esta clasificación. Uno de los argumentos que juega a su favor, es que sus canciones se elevan por encima de la aparente desnudez al tiempo

El tema que da nombre al disco siempre ha sido uno de los preferidos del autor de este blog. El Do mayor que abre Kamikazes Enamorados sobrecoge y envuelve, hablando de aquellos que se lanzan a por ese algo (¡siempre ese algo!) de un modo frenético aún a sabiendas de que puede , y de hecho lo hará, plantear para ellos su propia calamidad. Los batacazos y los aterrizajes en llamas se suceden a pesar de ese no es imposible con el que se visten las heridas, y lo obtenido nunca alcanza el ideal, el algo, que se mantiene perfecto, intocable, y que permite al que lo busca mantenerse firme; de algún modo, seguir siendo. Pero ¿no es eso definitivamente lo que hace alzar las figuras gigantes o refulgentes entre la multitud a pesar de sus sombras interiores?




No hay vía libre, es una trampa genial.
No hay vía libre, si se divide en un par.
Te obligan a que rime en un verso crucial.
Ávidos por descubrir, y nunca tienen límite

Aún quieren más, no se permiten ir a medio gas.
Crimen racional, siempre mide mal,
causando desperfectos

Como kamikazes enamorados
Como pistoleros de sangre caliente,
juégatela un poco, valiente...
Kamikazes enamorados...

No es imposible, es un asunto trivial.
No es imposible, solo hay películas sin estrenar
esperan a que culmine la escena mortal,
antes de sobrevivir, pisando tierra firme.

Aún quieres más, Estás a tiempo de volverte atrás.
Fuego en el cajón, carne de cañón
Heridas invisibles...

Somos kamikazes enamorados,
somos pistoleros de sangre caliente,
juégatela un poco, valiente.
Kamikazes enamorados...

miércoles, 28 de mayo de 2008

Cinco canciones (VII)

La primera de las cosas que se me vino a la mente fueron los paseos, lúcidos a su manera, de regreso a casa cuando empieza a amanecer, con una parada para un cortado en alguna de las cafeterías que comienzan a abrir. Esa era una. Poco factible por la hora, por las circunstancias, pero válida.

La segunda, me la prohibieron médicamente y creo que estoy planteándome seriamente pasar, una vez más, por alto la prohibición.

Y aquí seguía, buscando, revolviendo una lista: Cinco cosas, cinco escondites en los que, vete a saber, aparece, extraña, reluciente, la calma. Tonterías inconexas -si aparecen- y sin validez demostrable de una vez para otra.

No di con la tercera. Se pasó la tarde completa y parte de la noche sin darme cuenta, como un coche sin luces por una carretera larguísima. "Such is the passage of time... Too fast to fold..." me descubro canturreándome. Y no hay mucho más; aparece ahí. Pongo el disco, me siento, apoyado en la pared de la habitación. Ya es madrugada cuando dejo sonar "Rise".


La banda sonora de Into the wild es probablemente uno de los dos mejores discos que escuché el pasado año. Eddie Vedder se marca un tanto de los de libro. Un disco lleno de sinceridad, de cuidado y de tiempo. De calidez suave y de caminos sin demasiada prisa por concluir. Recuerdo que algunas veces tuve esta conversación con antiguos amigos; y solíamos llegar a la misma conclusión: puedes ser asquerosamente bueno, pero, además, es necesario, tiene que estar el gusto. No te imaginas hasta qué punto es importante. El gusto en cómo tocas, en cómo compones, en cómo lo concibes... lo que sea. Hay canciones cargadas de una calma leve, brillante, con las que hasta el rostro más duro siente cierta conciliación con sus demonios.

Este es un tema con gusto. Un lugar en calma.



Such is the way of the world
You can never know

Just where to put all your faith

And how will it grow


Gonna rise up

Burning back holes in dark memories

Gonna rise up

Turning mistakes into gold


Such is the passage of time

Too fast to fold

And suddenly swallowed by signs

Low and behold


Gonna rise up

Find my direction magnetically

Gonna rise up

Throw down my ace in the hole

viernes, 14 de marzo de 2008

Cinco canciones (VI)

Hoy fui a recoger unas fotos; de las últimas que me quedaban por revelar (si, revelar; además de viejo, uno es un nostálgico) de cuando me subía a los escenarios. Algunas de la imágenes me han hecho reír. Situaciones de todo tipo se suceden. Las fotografías activan espoletas que detonan multitud de recuerdos, raíces, una suerte de metralla que me trae a la mente detalles perfectos, finos. Es curioso; para muchas otras cosas nunca he tenido buena memoria.

Bueno, además de esto, aparece la sexta entrega de las canciones de aquella lista de cinco, quizá ahora algo más desenredada de ese propósito inicial y saliendo por su cuenta, con sus prontos y sus previos. El caso es que siempre se anda en espera de acordes. También pueden ser ganas de contradecirme. Al fin y al cabo todo son necesidades, adicciones. No imagino el transcurso de las horas sin las canciones atravesándose, como animales en la carretera, en cualquier momento. Muchas veces se hacen necesarias. No sé cuántas veces a la semana me autoinduzco estados de ánimo determinados con temas concretos; lo que sí sé es que no puedo dejar de hacerlo, y que me calma.

La canción que hoy dejo me cogió de improviso. The Flame Still Burns es el tema central de una película, Still Crazy (en español, Siempre Locos), acerca de los avatares de un grupo. Una comedia; divertida en extremo y probablemente una de las visiones de un grupo de rock más honesta que he visto en todos estos años. Con sus desafines, sus escatologías, sus movidas, momentos sublimes, y, sobre todo, canciones. Rock and Roll.

quizá, entre imágenes y metralla, podría añadir

...con sus reventones de hernia en el escenario de un lugar lejano a cualquier galaxia conocida; con las llegadas a conciertos para los que olvidas echar una guitarra al equipaje; con las múltiples denuncias acumuladas; la metamorfosis imprevisible de los temas en el primer contacto con la electricidad; con la garganta a punto de partirse en dos en el momento más inoportuno, o la desmembración quirúrgica de un piano por piezas; con los técnicos de sonido extraterrestres; con las canciones a puerta cerrada o con la sensación de la multitud vibrando entre los acordes; con el verso, la idea, el riff dándote vueltas en la cabeza, en las hojas, en los dedos...

Sí; todo eso es rock. Apropiándome del verso de Lope, quien lo probó lo sabe.




I live a life that's surreal
Where all that I feel I am learning
Oh life, has been turned on the lathe
Reshaped with a flame that's still burning

And in time, it's all a sweet mystery
When you shake the tree of temptation
Yeah and I, I know the fear and the cost
Of a paradise lost in frustration

And the flame still burns
It's there in my soul for that unfinished goal
And the flame still burns
From a glimmer of then
It lights up again in my life
In my life, yeah

I, I want my thoughts to be heard
The unspoken words of my wisdom
Today, as the light starts to flow
Tomorrow who knows who will listen

But my life has no language of love
No word from above is appearing
Oh the time, in time there's a fire that's stoked
With a reason of hope and believing

And the flame still burns
It's there in my soul for that unfinished goal
And the flame still burns
From a glimmer of then
It lights up again in my life
In my life, yeah


Keep rolling keep that flame still burning
Keep on rolling while the world keeps turning
Yeah, keep a'rolling
Yeah, keep a'rolling, yeah

jueves, 29 de noviembre de 2007

Cinco canciones (y V)

Aquí está la quinta. Para quien no lo recuerde, en septiembre me propuse marcar cinco canciones; cinco canciones para una mañana cualquiera. No iban a ser las mejores ni iban a ser sometidas a una concienzuda criba. Simplemente se trata de cinco canciones que hubiese grabado tal vez en una cinta hace años... No lo sé, tal vez cinco canciones que hubiese puesto cualquier día en el reproductor mientras me preparaba para irme a trabajar, para dar una vuelta, para tirarlo todo por la borda o para vete a saber qué...



Antes escribía canciones.

Creo que, durante un tiempo, fue lo único que hice bien. Agarré una guitarra y todos los papeles que no había empleado en tomar nota de las lecciones del colegio y empecé. Lo hice realmente mal durante mucho tiempo... pero luego, algunos años más tarde, escribí algunas; no sé cuántas, pero eran canciones.


Pero no hablábamos de eso.

Quinta canción: No me voy a meter en obviedades. No se trata de una canción desconocida ni de ningún descubrimiento sesudo. Es Rock. Es para muchos una de las mejores canciones de la historia; para mi también. No voy a descubrir la pólvora esta noche. Sólo la dejaré sonar todas las veces que me apetezca.


Iba al colegio, con la cartera al hombro y un walkman del que no me separé en muchos años y que transmitía a mi cabeza inmensas melodías eléctricas. Es cierto que no tenía muchas más cosas en la mente; ni estudios ni carrera o planteamientos laborables futuribles. Ese espacio, supongo, estaba ocupado por discos que había ido rapiñando de colecciones ajenas. Aquellas letras en mi cabeza eran completamente diferentes a lo que cada uno de nosotros tenía en su libro sobre el pupitre. Tal vez de ahí vino el miedo, el miedo de hacer, leer o pensar lo que todos a mi alrededor estaban haciendo, leyendo o pensando. Y aquellos tipos de los discos hablaban de salir disparados antes de verse a ellos mismos como juraron no verse jamás. Aquellas canciones hablaban de todo aquello y eran la estela de polvo en la carretera, de quien no había querido quedarse a esperar, de quien decidió que no había tanto que perder.

Uno de aquellas voces que salían de mis cintas era y seguiría siendo la del autor de esta canción. Las canciones de el jefe se convirtió en la referencia, en imprescindible en mi equipaje mental; quizá no era lo más común para alguien de mi edad. Thunder Road ya llevaba algunos años escrita cuando yo nací. Nick Hornby dice que probablemente fue la canción que le llevó a convertirse en escritor, y que, de algún modo, la canción ha pasado a pertenecerle, la ha hecho de su propiedad... Entiendo bien a que se refiere. He ahí esa estela de polvo en la carretera de la que hablaba. Es escribir canciones como esa lo que hace alejarse de la ciudad a toda velocidad, como el ruido de motores de los coches, y nos tatúa a fuego el nacido para correr; no para huir sino para ser uno para no ser cualquier otro, cualquiera entre el resto de la gente.


Tengo un fragmento de El Jinete Polaco, de Muñoz Molina acorralado por un marcapáginas que alguien me debió regalar hace tiempo.

Pero yo he querido ser así, te lo juro, estaba envenenado de palabras, he seguido estándolo mucho después de que terminara mi adolescencia, he creído que amaba el nomadismo y la soledad porque eran palabras prestigiosas, adornadas por las mayúsculas de la literatura. Lo único cierto entre tanta mentira que me he contado era el miedo a permanecer, a que me envolvieran los hilos de la dependencia y la costumbre, el veneno letal de los hábitos diarios, el amor, los bares, el trabajo, la complacencia en la repetición, segregando una baba que se vuelve sólida al contacto del aire, que lo recluye a uno en su casa y en el número creciente de sus objetos, sus muebles, sus electrodomésticos, sus hijos o sus animales de compañía y lo acaba atando no porque uno haya elegido sino porque ha ido perdiendo sin saberlo toda posibilidad de elección.


Hace unos días limpiaba con un paño una de las guitarras que andan por casa. No sé cuánto tiempo llevo sin tocar, pero parecen tantos años que me asusta. Suelo tener algún disco puesto. Hay de fondo sonidos que no me dejan centrar del todo la mente en algo que intenta abrirse paso.


Aquí está. La quinta canción.


Llamadme poco original. Me importa una mierda.



The screen door slams Mary's dress waves

Like a vision she dances across the porch as the radio plays

Roy Orbison singing for the lonely

Hey that's me and I want you only

Don't turn me home again

I just can't face myself alone again

Don't run back inside, darling you know just what I'm here for

So you're scared and you're thinking that maybe we ain't that young anymore

Show a little faith, there's magic in the night

You ain't a beauty, but hey you're alright

Oh and that's alright with me


You can hide 'neath your covers and study your pain

Make crosses from your lovers, throw roses in the rain

Waste your summer praying in vain for a saviour to rise from these streets

Well, I'm no hero, that's understood

All the redemption I can offer, girl, is beneath this dirty hood

With a chance to make it good somehow

Hey what else can we do now

Except roll down the window and let the wind blow back your hair

Well the night's bustin' open, these two lanes will take us anywhere

We got one last chance to make it real

To trade in these wings on some wheels

Climb in back, heaven's waiting down on the tracks


Oh oh come take my hand

Riding out tonight to case the promised land

Oh oh oh oh Thunder Road, oh Thunder Road, oh Thunder Road

Lying out there like a killer in the sun

Hey I know it's late, we can make it if we run

Oh oh oh oh Thunder Road, sit tight, take hold, Thunder Road


Well I got this guitar and I learned how to make it talk

And my car's out back if you're ready to take that long walk

From your front porch to my front seat

The door's open but the ride it ain't free

And I know you're lonely for words that I ain't spoken

Tonight we'll be free, all the promises will be broken

There were ghosts in the eyes of all the boys you sent away

They haunt this dusty beach road in the skeleton frames of burned-out Chevrolets

They scream your name at night in the street

Your graduation gown lies in rags at their feet

And in the lonely cool before dawn

You hear their engines roaring on

But when you get to the porch they're gone on the wind,
so Mary climb in

It's a town full of losers and I'm pulling out of here to win

miércoles, 31 de octubre de 2007

Cinco canciones (IV)

Fue cosa del Doctor. Él fue el primero en dejarme uno de sus discos. Durante algún tiempo estuve haciendo de su colección mi fonoteca personal. El Doctor me fue abasteciendo de novedades y reliquias que iban desde Leadbelly y Tim Buckley a las distorsionadas versiones de los Black Crowes y Television, o de pequeñas perfecciones de relojería firmadas por Nick Drake. Cuando pasaba, con bastante más retraso del que permite ningún servicio bibliotecario, a devolver el material secuestrado a su legítimo dueño, sosteníamos alguna tertulia acerca de las impresiones que suscitaba el disco en cuestión, mezclándolo todo con el anecdotario general del rock y cosas así... Pero aquella tarde llegué con ojeras y sin muchas ganas de hablar... lo único que hice fue dejar sobre la mesa su edición del Blue Valentines de Tom Waits.

Y al volver a casa aquella voz seguía allí; como el cuervo sobre el busto de Poe. La voz todavía andaba en las paredes, en los vasos... como una conciencia arenosa que, lentamente, iba revelando las respuestas no pedidas, los olvidos no olvidados...


Ese fue mi primer encuentro con Tom Waits. Después de muchos años, sigue por aquí esa voz aun deslizándose y raspando el aire. Y, de algún modo, se hizo imprescindible desde aquel primer encuentro en una versión del Somewhere de West Side Story. Hoy no me voy a meter en biografías ni mitomanías; esta noche no. Sólo dejo una canción. Y esta es para mi. Ésta es mía... sin dedicatorias ni mensajes. Simplemente es uno de mis refugios, y, a estas alturas, uno ya guarda pocas cosas en los bolsillos...

Ol' '55 es el primer corte del álbum de debut de Tom Waits, "Closing Time".


Va en serio. Sólo os la presto.




Well my time went so quickly, I went lickety-splickly out to my old 55
As I drove away slowly, feeling so holy, God knows, I was feeling alive.

Now the suns coming up, Im riding with Lady Luck, freeway cars and trucks,
Stars beginning to fade, and I lead the parade
Just a-wishing Id stayed a little longer,
Oh, Lord, let me tell you that the feelings getting stronger.

And its six in the morning, gave me no warning; I had to be on my way.
Well theres trucks all a-passing me, and the lights are all flashing,
Im on my way home from your place.

And now the suns coming up, Im riding with Lady Luck, freeway cars and trucks,
Stars beginning to fade, and I lead the parade
Just a-wishing Id stayed a little longer,
Oh, Lord, let me tell you that the feelings getting stronger.

And my time went so quickly, I went lickety-splickly out to my old 55
As I pulled away slowly, feeling so holy, God knows, I was feeling alive.

Now the suns coming up, Im riding with Lady Luck,
Freeway cars and trucks,
freeway cars and trucks, freeway cars and trucks...

martes, 16 de octubre de 2007

Cinco canciones (III)

El próximo mes he de acudir a un evento. Hasta ahí casi todo dentro de la normalidad; los viejos amigos van cediendo y se empeñan en hacernos parecer algo más viejos. El asunto es que no hace falta echar mano de calendario para recordar que dicho evento coincide en fecha con un aniversario triste; una herida de las que aún uno se resiente.

El próximo 24 de noviembre hará 16 años que Freddie Mercury murió

Probablemente no ha habido en la historia del Rock and Roll un frontman con más carisma que él, ni nadie que se aferrase con más fuerza a la vida para exprimir de ella todo el jugo que fuese posible. Pongo algunos temas y al llegar a Save Me hago por recordar el video, la última escena; Freddie con la mano extendida intenta retener una paloma que vuela lejos, y estableciendo una analogía no tan fortuíta recuerdo una escena similar protagonizada por Rutger Hauer que, a pesar de haber visto mil veces, sigue poniéndome los pelos de punta. Y pienso que probablemente a Freddie le ocurre lo mismo que a Roy Batty, el replicante de Blade Runner magistralmente interpretado por Hauer: Amaba más la vida de lo que nosotros podemos llegar a concebir. Y probablemente él también había visto y había creado cosas que nosotros no hubiéramos podido imaginar. Y si había una vida para él, sin duda era la que mostraba en el escenario, gigante, como uno de esos colosos míticos de la antigüedad.

Freddie Mercury fue gigante. Cantante, pianista, bailarín compositor... Creador de controversia, capaz -dijo Bowie de él- de tener al público en la palma de su mano; de reflejarse en él. Capaz de sacar de sus manos piezas absolutamente vanguardistas como Bohemian Rhapsody, y marcharse entonando un epitafio espectacular como The Show Must Go On.

Escucho a Brian May en un documental de 1998 acerca de Queen. Habla acerca de las sesiones de grabación de Innuendo, último álbum de estudio de Queen en el que Freddie participó. La enfermedad ya se encontraba en su punto más álgido, y el aspecto y la salud del cantante daban crudas muestras de ello. Recuerda May: "No podía [Freddie] trabajar mucho rato seguido, tal vez una hora... pero bebía una copa, se levantaba apoyándose, olvidando por un momento su dolor y cantaba... Y era increíble... la fuerza que salía del interior de su cuerpo..."

He escogido para esta mañana cualquiera un tema en solitario, uno de los temas que Mercury grabó para el musical de Dave Clark, "Time". In My Defence ya me estremece apenas comienza, y cuando desata su voz en el estribillo me sobrecoge, por la tensión y la fuerza de una voz que canta -I'm just a singer with a song... Pero también me eleva y me entristece como en un movimiento desbocado de hilos de marioneta...





In my defence what is there to say

All the mistakes we made must be faced today

It's not easy now knowing where to start

While the world we love tears itself apart

I'm just a singer with a song

How can I try to right the wrong

For just a singer with a melody

I'm caught in between

With a fading dream


In my defence what is there to say

We destroy the love - it's our way

We never listen enough never face the truth

Then like a passing song

Love is here and then it's gone


I'm just a singer with a song

How can I try to right the wrong

For just a singer with a melody

I'm caught in between

With a fading dream


I'm just a singer with a song

How can I try to right the wrong

I'm just a singer with a melody

I'm caught in between with a fading dream

Caught in between with a fading dream

Caught in between with a fading dream


Oh what on earth

Oh what on earth

How do I try

Do we live or die

Oh help me God

Please help me

viernes, 5 de octubre de 2007

Cinco canciones (II)

Esta entrada va para los Chosen #1

Continuando esas cinco canciones cualquiera de las que hablaba el otro día (ya os dije, ni mejores ni peores; sólo cinco canciones que ofrecer para una mañana cualquiera; ésta, por cierto, despertó agradable, con olores de café...) y para cambiar un poco de tercio me he decidido por unos tipos de los que se puede decir o se ha dicho casi de todo. Las opiniones van desde los que sostienen que todas las canciones de su discografía pueden ser tocadas utilizando tres únicos acordes, a los que opinamos que cambiaron el rumbo de la música del siglo XX dando origen a un nuevo modo de concebir los ritmos, los mensajes... dando un nuevo y efectista golpe de timón a un Rock and Roll sumido en delirios (algunos espectaculares, todo hay que decirlo...) de la psicodelia. Los Ramones imprimieron esa impronta de la urgencia y el Knock Out en su modo de entender la música; la urgencia de un mundo que se iba, igualmente, por la vía rápida a la mierda; la urgencia y el impacto de títulos impagables como Blitzkrieg Bop, Sheena is a Punk Rocker, Pet Semetary, Somebody put something in my drink, o The KKK took my baby away. La biografía de estos tipos da para mil y una anécdota así como para ejemplo claro de esas vidas sólo propias del Rock and Roll. Totalmente recomendable, para todo el que quiera adentrarse en la historia/historias del grupo, el documental titulado End of the Century.

Escojo esta canción y dedico la entrada a mis compañeros Chosen brindando por el recuerdo de trayectos en coche al ritmo de este temazo, sumidos en esa espiral de electricidad y urgencia vitales; de cerveza y horas intempestivas. Dejo aquí unas palabras más reveladoras que cualquier otras que pueda ordenar.

"We were real. We were unique.

we're like four unique individuals.

It's a chemical thing.

It's a strong chemical imbalance.

Opposites attract and all that crap"


Joey Ramone (1951-2001)

20-20-20-4 hours to go
i wanna be sedated
nothing to do, nowhere to go, oh
i wanna be sedated

just get me to the airport, put me on a plane
hurry,hurry,hurry before i go insane
i can't control my fingers, i can't control my brain
oh no, oh no, oh no
20-20-20-4 hours to go
i wanna be sedated

nothing to do, nowhere to go,oh

i wanna be sedated
just put me in a wheelchair, puy me on a plane
hurry hurry hurry before i go insane
i can't control my fingers, i can't control my brain
oh no oh no oh no

20-20-20-4 hours to go
i wanna be sedated
nothing to do, nowhere to go, oh
i wanna be sedated

just put me in a wheelchair, get me to the show
hurry hurry hurry before i go loco
i can't control my fingers, i can't control my toes
oh no oh no oh no

20-20-20-4 hours to go
i wanna be sedated
nothing to do, nowhere to go, oh
i wanna be sedated

just put me in a wheelchair, get me to the show
hurry hurry hurry before i go loco
i can't control my fingers, i can't control my toes
oh no oh no oh no

ba-ba-baba, baba-ba-baba i wanna be sedated...



jueves, 27 de septiembre de 2007

Cinco canciones (I)


“A good compilation tape, like breaking up, is hard to do and takes ages longer than it might seem. You gotta kick off with a killer, to hold the attention. Then you have to take it up a notch, but not blow your wad, so maybe cool it off a notch, and you can't put the same artist twice on the tape, except if some subtle point or lesson or theme involved, and even then not the two of them in a row, and you can't woo somebody with Joni Mitchell's "Big Yellow Taxi" and then bash their head off with something like GBH's "City Baby Attacked by Rats," and... oh, there are a lot of rules. Anyway, I worked hard at this one.”
(D.V. De Vincentis, Steve Pink, John Cusack, & Scott Michael Rosenberg.
Based on the novel “High Fidelity” by Nick Hornby)
-¿Cómo va mi cinta?          
Puede parecer una pregunta sin más pretensiones. Debería serlo, de hecho, pero, maldita sea, si de algo carece, es de inocencia.

Pongámonos en los justos antecedentes. Diremos que la pregunta proviene de alguien a quien respeto; alguien a quien hace casi once años prometí grabar una selección de canciones en una cinta cassette de 60 minutos; digamos algo más: por supuesto, tal cinta no está ni mucho menos terminada. Se responda lo que se responda, uno está perdido; a menos que las especuladísimas obras del metro de Granada lo engullan a uno en ese mismo instante.

He escogido este fragmento de "Alta Fidelidad" (personajes maniáticos haciendo listas: Esos datos, de por sí, ya conllevan irremediables filiaciones personales) en el que el protagonista intenta explicar las dificultades e implicaturas de grabar una selección de canciones. Por supuesto, los conocimientos de Rob son mucho más amplios que los míos, y él sí consigue terminar su cinta en un periodo algo más aceptable que el preciso para celebrar un décimo aniversario. Yo, por mi parte, no puedo por ahora más que ofrecer una pequeña lista; cinco canciones, ni las mejores ni las peores... Cinco buenas canciones para una mañana cualquiera; más a contrapié o más amable...

What A Wonderful World This Could Be, es una de las canciones que recuerdo de siempre. De Sam Cooke, toda palabra de admiración quedaría corta. Probablemente la mejor y mas elegante voz que el soul podrá dar nunca. En 1965 tras vencer a Sonny Liston, Cassius Clay, exclamaba desde el ring:
“Sam Cooke, dejen subir a ese hombre, es el mejor cantante del mundo”.

What A Wonderful World This Could Be tiene toda la belleza de las canciones bien hechas, con sencillez, sin artificios, pero con un sentido del gusto arrollador. Ahí queda pues...
Primera canción para una mañana cualquiera.



Don't know much about history
Don't know much biology
Don't know much about a science book
Don't know much about the French I took
But I do know that I love you
And I know that if you love me too

What a wonderful world this would be

Don't know much about geography
Don't know much trigonomitry

Don't know much about algebra

Don't know what a slide rule is for


But I do know one and one is two

And if this one could be with you

What a wonderful world this would be

Now I don't claim, to be an "A" student
But I'm trying to be

For maybe by being an Astudent, baby

I could win your love for me

Don't know much about history...